Un
verano más y una nueva edición del Festival Internacional
de Benicassim a nuestras espaldas. En esta ocasión la que
quizá haya sido la más calurosa de la historia.
Sin los agobios del año anterior y con un cartel que nos
ha deparado más de una sorpresa, te contamos lo que pudimos
ver durante el segundo fin de semana del mes de Agosto en el,
aunque algunos se empeñen en señalar lo contrario,
festival más importante del panorama nacional
JUEVES
7 - FIBSTART
CALC
Los galos Calc se presentaban para nosotros como la incógnita
de la jornada. Los buenos comentarios sobre ellos vertidos nos
hacían confiar en descubrir las bondades de una banda con
personalidad propia. Sin embargo, nos encontramos con una replica
de distintas bandas, sin personalidad y con poca pegada, que solo
supo llamar la atención de los presentes recurriendo a
una versión de Bowie.
BUDAPEST
La joven banda de Warwick puso todo su empeño en meterse
a la ya nutrida audiencia en el bolsillo y, quizá gracias
al manojo de singles potenciales de que disponen, Budapest consiguieron
su objetivo. Pese a todo, el tópico y manoseado sonido
del grupo no logró quitarme la sensación que me
invadió en su anterior visita a nuestro país, la
de estar ante una formación que se limita a copiar el sonido
en auge en su país de origen.
THE PERNICE
BROTHERS
Joe Pernice es padrino de algunos de los mejores momentos de pop
de los últimos años. Con eso a favor, pero una considerable
incapacidad vocal causada por su reciente boda y posterior luna
de miel, Pernice Brothers fueron capaces de ofrecer un recital
marcado, por unas dulces canciones que, en esta ocasión,
sonaron algo más potentes. Repasando algunos de sus viejos
temas (“Clear Spot” especialmente acelerada para la
ocasión, “Monkey Suit”, “Crestfallen”...)
y algunos de su nuevo álbum (“The Weakest Shade Of
Blue”, “Waiting For The Universe”, “Water
Ban”, “One Foot in The Grave”...) supieron convertirse
en los triunfadores del FIBStart.
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VIERNES
8
A ROOM
WITH A VIEW
A los madrileños se les otorgó la difícil
papeleta de ser los encargados de abrir un escenario a una hora
intempestiva y con el sol pegando de lleno en el exterior de la
carpa. Pese a los factores en contra, A Room With A View ofrecieron
una carta de despedida, que, con toda seguridad, prevalecerá
en la memoria de más de uno de los allí presentes.
La separación de un grupo en un momento así es una
verdadera pena
BETH ORTON
Beth Orton apareció ataviada con sombrero de paja y guitarra
en mano para tocar los primeros acordes de su “Best Bit”.
La de Norwich dio paso así al que sería uno de los
mejores recitales de este festival que, entonces, sólo
acababa de empezar. Su naturalidad (el modo en que gritaba “gracias”
tras cada canción la hacía encantadora), la gracia
con que se mostraba en el escenario y un puñado de canciones
tremendas la hicieron merecedora de cada uno de los (muchos) aplausos
que sonaron a tan temprana hora en el escenario Fiberfib.com.
SR. CHINARRO
Las carencias del directo de Sr. Chinarro son, a estas alturas,
conocidas por todos. Pese a ello, alentados por las ganas de escuchar
las canciones de “El Ventrílocuo De Sí Mismo”
y, engañados por unas declaraciones del propio Antonio
Luque en las que prometía un directo con un nivel más
profesional, nos vimos defraudados por enésima vez por
un proyecto que no quiere ser grande en directo.
DANIEL JOHNSTON
Con un público rendido de antemano y dispuesto a aplaudir
todas y cada una de las acciones de Johnston, llevar a buen puerto
su actuación parecía no presentarse demasiado cuesta
arriba. Pese a ello, nos encontramos con un set que, pese a resultar
entrañable durante sus primeros minutos, acabó por
aburrirnos por su excesiva linealidad. Quizá el error fue
depositar demasiadas expectativas en él.
THE DELGADOS
The Delgados son valedores de uno de esos directos de los cuales
es difícil salir decepcionado. Pese a que la asiduidad
con la que últimamente visitan nuestro país podría
jugar en su contra, una puesta en escena siempre atractiva y unas
canciones que funcionan tan bien como en sus discos volvieron
a cautivarnos. Ya no nos sorprenden, pero seguimos enamorados.
ERLEND OYE
Lo de The Whitest Boy Alive (sobrenombre con que se presentó
a última hora Erlend Øye) es una fiesta continua.
Mientras dos sujetos se encargan de dar al play y tocar la guitarra
ocasionalmente, el ex Kings Of Convenience se pasea por el escenario,
canta, grita, salta, anima al público y ofrece un espectáculo
digno de recordar. Y a ver quien no baila con él.
THE ZEPHYRS
The Zephyrs llegaron a Benicassim con la inminente edición
de “A Year To The Day” en España como excusa.
Pese a ello, su actuación no se basó exclusivamente
en su nuevo disco, sino que además incluyó una revisión
de lo mejor de su hasta ahora, corta carrera. Un público
no demasiado entregado y un sol que lo estaba en exceso no pudieron
evitar lo inevitable, The Zephyrs emocionan sean cuales sean las
condiciones.
THE POSTAL
SERVICE
Jimmy Tamborello y Benjamin Gibbard, o lo que es lo mismo, The
Postal Service, tuvieron una apurada actuación basada más
en controlar los problemas técnicos (el micrófono
de Gibbard no se oía al comienzo de “Nothing Better”)
e informáticos (pistas que saltan y no se encuentran),
lo que les impidió despegar en su actuación hasta
casi el final de ésta. Para los que no habíamos
disfrutado con anterioridad de su directo, buena muestra fue esta
última etapa de que, en condiciones favorables, su concierto
habría sido fantástico. Pero no lo fue.
RICHARD HAWLEY
A Richard Hawley le tocó luchar con el tirón de
Echo And The Bunnymen, como consecuencia, el aforo de su actuación
acabó siendo muy reducido. Mirándolo egoístamente,
mejor para los allí presentes. Armado con una guitarra
acústica y acompañado por un solo guitarrista desgranó
uno a uno los temas que están haciendo grande su carrera
en solitario. Lo acertado de la iluminación y la sensación
de intimismo hicieron el resto. De lo mejor del festival.
ECHO AND THE
BUNNYMEN
Como ha venido siendo habitual en estas últimas ediciones
del Festival de Benicàssim, se recupera a una banda mítica
para el escenario grande. En esta ocasión, fue el turno
de Echo & The Bunnymen, quienes salieron a escena para demostrar
que, pese a los años, siguen siendo una gran banda. Su
elegante líder se encargó de manejar al grupo en
temas como “The Killing Moon” (con guiño a
la luna de Benicàssim incluido) o la versión del
clásico de Lou Reed, “Walk On The Wild Side”.
BLUR
Blur se sabían triunfadores de esta noche de festival.
Por ello, y para alegría de muchos de sus incondicionales
de siempre, decidieron hacer un repaso a su extensa trayectoria
a través de sus hits de siempre: “Song 2”,
“Beetlebum”, “Girls & Boys”, “Tender”,
“For Tomorrow”, “The Universal”... Pocas
paradas realizaron en su último trabajo, el single “Crazy
Beat” o la explosiva “We’ve Got A File On You”
fueron algunas de ellas, para un concierto hecho por y para los
viejos tiempos.
BETH GIBBONS
& RUSTIN’ MAN
La actuación de Beth Gibbons & Rustin Man era, de antemano,
una de las más esperadas para nosotros. Nuestras esperanzas
no fueron defraudadas y, pese a lo complicado de llevar adelante
una actuación de carácter tan introspectivo como
la suya en un escenario del tamaño del Escenario Verde,
esta pareja, acompañada de una sólida banda, supo
hacer que cada uno de los asistentes tuviera la sensación
de estar disfrutando de un inolvidable recital. Para el recuerdo
queda una Beth Gibbons dándose un baño de masas
en estado etílico al finalizar su actuación.
ADULT.
Adult., el combo formado por Nicola Kuperus y Adam Lee Miller,
ambos capos del sello Ersatz Audio, salió a escena ya bien
entrada la madrugada para demostrar a los presentes aquella ecuación
de: electroclash = electrónica voraz + actitud punk. La
Kuperus se paseó a lo ancho y largo del escenario para
demostrar que de presencia y descaro anda más que sobrada
y su show, adornado por proyecciones en ocasiones verdaderamente
originales, fue pura estridencia delirante.
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