Después
de una primera jornada que en la que el buen tiempo acompañó,
el segundo día del festival se celebró envuelto por
un enrarecido clima que no logró empañar una jornada
en la que se daban cita nombres tan importantes dentro del presente
y pasado musical como Television,
Sonic
Youth
o Mogwai.
El
carrusel sonoro se abrió para nosotros con un sabroso aperitivo,
Henry,
un joven grupo nacional que, con la experimentación sonora
de la que hace gala, supo combatir el handicap de lo tempranero
de su actuación en el escenario grande del Mercat de les
Flors.
Motormark
son un dúo escocés de tecnopop con pose y muchas ganas
de fiesta. Ganas que, por supuesto, trasladaron a los presentes,
a pesar del inhumano horario (tres de la tarde) que se les concedió.
Repasaron las canciones del que será su disco de debut en
España de la mano de Popchild Records, así como el
single ya editado: “(We Hate) Everybody in the Discotheque”
que, en directo, sonó mucho más rock. Infalibles para
los amantes del korg, maquinitas varias y el baile desorbitado.
Zola,
de actualidad por la reciente publicación de su disco de
debut “Siete Maletas” en el sello Jabalina, aprovecharon
la oportunidad que el Primavera Sound les brindó para repasar
su corta pero intensa carrera en un concierto donde se pudo disfrutar
desde los temas recogidos en “Siete Maletas” hasta alguna
deliciosa cara b. Su frágil pop, unido a la dulzura con que
su vocalista entona cada palabra, sirvieron de preludio al plato
fuerte del escenario en ese día.
Y
ese plato fuerte no era otro que la actuación de L’altra,
uno de los momentos del festival que los que suscribimos anhelábamos
con más fuerza. Se puede decir que los de Chicago llegaron,
conmovieron y vencieron. Con unas canciones como las suyas sólo
hace falta que la banda liderada por Lindsay Anderson y Joseph Costa
se ponga el mono de trabajo y se emplee con ahínco para sacar
adelante un concierto. Y vaya si lo hicieron, frente a un atento
y educado público dieron un soberbio repaso al fantástico
“In The Afternoon” en el que “Soft Connection”
y “The Black Arrow” fueron los momentos cumbres. Por
si alguno todavía no se había dado cuenta, L’altra
pusieron de manifiesto que son grandes.
Todavía
con el corazón en un puño nos dirigimos hacia el Poble
Espanyol, allí nos esperaban unos puntuales Audience
que nos hicieron pasar de la calma al desasosiego desde los primeros
acordes de su actuación. Lo de Audience es rabia y violencia,
cercanos en su planteamiento a bandas como Fugazi pero con una personalidad
muy marcada en la materialización, lo cual los distingue
de cualquier otro grupo y les hace poseedores de una personalidad
digna de elogio. ¡Que alguien me explique por qué algunas
bandas nacionales no gozan del reconocimiento que merecen!
A
pesar de que Mary
Gauthier,
encargada de abrir el escenario Rockdelux por Lois en su segunda
jornada, no sea una asidua a este tipo de eventos (tal y como ella
mismo reconoció en esta actuación), demostró,
con la única compañía de su guitarra, por qué
se la considera una de las más importantes voces del country
actual. Sus comprometidas letras y su canción protesta (alusiones
al gobierno Bush o la mujer asesinada en Tejas en 1998, Karla Faye
Tucker), sin menospreciar su agradecida naturalidad y simpatía,
le valieron para conseguir el aplauso de los presentes.
John
Parish
acudió a su cita con algunos minutos de retraso acompañado
de una nutrida y competente banda que le ayudó a llevar a
buen puerto sus intereses, la difícil papeleta de trasladar
al directo “How Animals Move”, su reciente y nunca suficientemente
ponderado álbum. Quizá el único pero que se
le puede buscar a su actuación fue la excesiva duración
de algunas partes instrumentales de sus canciones, que, quizá
en un escenario más íntimo y recogido hubieran resultado
una exquisitez, pero en el Festival impidieron a los asistentes
imbuirse en el concierto.
Television
se habían convertido, desde el momento de su incorporación
al cartel, en uno de los grupos estrella del festival. Creando la
expectación propia de una banda recuperada y con intención
de rememorar su “Marquee Moon”, una masa ingente se
trasladó al escenario principal con intención de disfrutar
de uno de los más increíbles conciertos del fin de
semana barcelonés.
Su maestría al instrumento les hizo merecedores de cualquier
condecoración, al mismo tiempo que hacían que nos
alegrásemos de su afortunada vuelta a los escenarios.
Otros
de los momentos cumbres del Festival era la actuación de
los abuelos de la experimentación con guitarras, Sonic
Youth.
Siempre es un placer poder ver sobre el escenario a Thurston Moore,
Lee Ranaldo y Kim Gordon, y, si además vienen acompañados
por Jim O’Rourke (miembro fijo del grupo desde hace ya unos
años) la satisfacción de algunos puede ser completa.
Pese a algunos problemas técnicos, los veteranos adoradores
de guitarras supieron transmitir la furia juvenil que llevan dentro
con un sonido arrollador y un repaso a su larga carrera apoyado
en la interpretación de algunos de sus mejores temas.
Mogwai
se mueven como peces en el agua sobre el escenario. Además
son conscientes de que el atronador sonido que buscan en sus actuaciones
es imposible de alcanzar en un espacio al aire libre. Pese a todo,
guardan un as en la manga, la intensidad de sus composiciones les
permite afrontar el directo con toda tranquilidad pese a no contar
con unas condiciones completamente a su gusto. Sabiendo esto son
capaces de anteponerse a cualquier problema (una lluvia constante
más intensa conforme avanzaba la noche), y llevar a una empapada
audiencia a su terreno, el de la banda con el directo más
poderoso de la actualidad.
Para
cerrar la noche, The
White Stripes
se quitaron el sambenito de grupo hype al demostrar que su directo
es fulminante como un verdadero rayo (permaneció la lluvia
incesante durante su recital). Apenas cuarenta minutos fueron suficientes
para que los hermanos (o lo que Dios quiera que sean) White tocasen
alrededor de veinte fulminantes canciones, que encadenaron sin dejar
un segundo de descanso.
Para el recuerdo quedan algunas como “You’re Pretty
Good Looking (For A Girl)”, “Hotel Yorba”, la
versión de “Jolene”, “Seven Nation Army”,
o el momento estrella que protagonizó la cándida Meg
al cantar “In The Cold, Cold Night”.
Y
tras la actuación de los White, muchos son los que dieron
(es nuestro caso) por finalizada la hasta ahora última edición
del Primavera Sound. Y así, mientras unos corrían
en busca de un techo que les protegiese del agua, otros tantos buscaban
hacerse con un taxi que les trasladase a la cama con la sonrisa,
aún patente, decorándoles la cara.