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CLEM
SNIDE + ANDREW BIRD
Madrid, Viernes 20 de Febrero de 2004
Sala Moby Dick
La
madrileña Sala Moby Dick fue la encargada de acoger la tercera
fecha en España de la gira europea de los norteamericanos
Clem Snide.
El
papel de telonero, al igual que en el resto de sus actuaciones en
el continente, recayó sobre Andrew Bird, compañero
de Clem Snide en el sello francés Fargo Records además
de activista de la escena de la ciudad de Chicago (compruébenlo
echando una ojeada a los créditos de los discos de Squirrel
Nut Zipers, Sinister Luck Ensemble o The Handsome Family).
El
norteamericano aprovechó la coyuntura para presentar, en
formato de multiinstrumentista y desde la soledad que este factor
supone, su último disco hasta la fecha, el reciente “Weather
Systems”.
Su
actuación terminó, de este modo, por resultar realmente
interesante, gracias a la belleza de las canciones que dan forma
a su repertorio (la mayor parte de ellas extraídas de su
último trabajo) y a su manera de interpretarlas; tejiendo
un colchón sonoro a partir de distintas líneas superpuestas,
deleitándonos con su manejo del violín, su dominio
del arte de silbar y una preciosa voz que mira de reojo el legado
de Jeff Buckley.
Tras
su actuación llegó el turno de los protagonistas de
la noche, unos Clem Snide que tenían difícil la labor
de superar lo ofrecido en los minutos previos sobre el escenario.
Sin embargo, desde el momento en el que atacaron, con sus ya clásicas
corbatas al cuello, los primeros acordes de su actuación,
el veredicto quedó claro, la victoria era suya.
Más
bromistas que en anteriores visitas, Clem Snide ofrecieron un set
contundente, sostenido por un eje central en el que no faltaron
“I Love The Unknown”, “Ice Cube” o “Joan
Jett Of Arc” ni una dedicación de “War Pigs”
a Bush y Aznar.
Aunque
con un sonido más rock que en sus discos, Clem Snide no perdieron
ni un ápice de su personalidad, quizá por la preciosa
voz de Eef Barzelay o bien por conservar la adorable excentricidad
que derrochan en estudio. Prueba de ello las versiones escogidas
para la ocasión, de Christina Aguilera a Lou Reed sin despeinarse
ni derramar una gota de credibilidad.
Clem
Snide nos recordaron lo que ya sabíamos, son una de esas
bandas americanas de segunda línea que ya han hecho meritos
y canciones para estar en lo más alto.
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SPIRITUALIZED
+ MEW + CHUCHO
Madrid, Viernes 28 de Noviembre de 2003
Sala Aqualung
La
cuarta jornada del Festival Wintercase 2003 dejo una cosa patente,
tenemos un claro síntoma de inferioridad, es la única
explicación achacable a relegar a Chucho a meros teloneros
de Mew.
Por
esta razón fueron muchos los que no pudieron comprobar como
Chucho abrían la noche, con una actuación similar
a la ejecutada veinte días antes en el Festival Tanned Tin,
pero envueltos por un marco más propicio.
Un
nuevo repaso al loable cancionero de la banda liderada por Fernando
Alfaro salpicado por canciones de reciente cuño, las que
darán forma a “La Mente Del Monstruo”, su próximo
EP ya en el sello Sinnamon Records.
Tras
ver como un malhumorado Alfaro dejaba el escenario - la organización
decidió que había acabado su tiempo antes de que él
lo creyera conveniente – aparecieron sobre la tarima los daneses
Mew.
Su
propuesta, entre Muse y HIM (los del rock gótico), no supo
convencernos. Mientras que los gritos de su cantante resultan una
chirriante mutación entre la voz de Jeff Buckley y el cantante
de Sigur Ros, el resto de componentes del grupo se entretienen con
una inofensiva muestra de épico metal gótico salpicado
por unas proyecciones que resultaron lo más entretenido de
su actuación. Inofensivos.
El
verdadero plato fuerte de la noche fueron unos Spiritualized en
estado de gracia, con un concentrado Jason Pierce manejando, desde
el mástil de su guitarra, una actuación en constante
e imparable subida hacia el infinito.
La
música de Spiritualized (y anteriormente de Spacemen 3) es
emocional desde su concepto, Jason Pierce lo sabe y concibe el directo
como una ocasión única e irrepetible, si además,
sabe rodearse de una banda cualificada, inspirada y totalmente integrada
en el proyecto, el resultado es una actuación magistral,
memorable.
La
mejor actuación que estos ojos y oidos han podido presenciar
en mucho tiempo, con unos Spiritualized, de nuevo, en su mejor momento.
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GORKY'S
ZYGOTIC MYNCI + TACHENKO
Zaragoza, Sábado 7 de Enero de 2004
Sala La Casa del Loco
Después
de una larga y sólida carrera que incluye nueve discos de
estudio y un incontable número de conciertos, Gorky’s
Zygotic Mynci han lograda asegurarse una amplia afluencia de público
a todas sus actuaciones. Su cita en Zaragoza no fue la excepción
y, una vez más (era su tercera visita a la ciudad), consiguieron
acaparar la atención de los usualmente perezosos aficionados
de la urbe.
Los
miembros del grupo galés demostraron ser animales de costumbre
y repitieron puesta en escena con respecto a su anterior visita.
Así, Euros Childs construyó un habitáculo,
con teclados y amplificadores como paredes, desde el que oficiar
la ceremonia, sus compañeros se dispusieron a su alrededor
y una iluminación correcta y poco ávida de protagonismo
generó un ambiente sencillo y acogedor.
Pese
a que la excusa en esta ocasión era el reciente “Sleep
/ Holiday”, un disco en el que Gorky’s Zygotic Mynci
parecen haber optado por llevar a un primer plano su lado más
sensible, relajado y campestre, la actuación se centró
en el hipnótico frenesí que emanan composiciones como
“Poodle Rockin’”, ese que les emparenta a Robert
Wyatt o a unos Stereolab asilvestrados.
Teniendo
en cuenta lo poco respetuoso de un público capaz de estropear
cualquier actuación con sus conversaciones, los hermanos
Childs y su séquito optaron por lo correcto, ahogar los diálogos
con su música y, de paso, ofrecer una actuación soberbia
en la que no faltaron ni las excentricidades de Euros, ni sus composiciones
más carismáticas, ni los temas con más gancho
de su último álbum.
Anteriormente,
los prometedores Tachenko habían abierto la noche dejando
patente que lo suyo sigue el rumbo que algunos de sus miembros iniciaran
años atrás al frente de los extintos El Niño
Gusano y ratificando, con nuevas canciones que, su cada vez más
próximo debut va a pillar desprevenido a más de uno.
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LA
BUENA VIDA
Zaragoza, Sábado 13 de Diciembre de 2003
Sala La Casa del Loco
Ocho
años y varios discos después de pisar los escenarios
de Zaragoza por última vez, La Buena Vida fueron los encargados
de recordar que su anterior visita había coincidido con la
victoria de la Recopa del Real Zaragoza (¡qué tiempos
aquellos!), Irantzu, Mikel y compañía volvían
a la capital aragonesa. Ocho años en los que el grupo donostiarra
había acumulado tantos seguidores como para lograr un notable
y poco acostumbrado lleno.
Con
su formación habitual, La Buena Vida dieron fe de que su
pop sentimental y atemporal no tiene nada que envidiar en directo
al sonido de sus álbumes. Sólo cuando la voz de Mikel
no se oía (inevitables y fugaces problemas de sonido) y por
el, previsible sin embargo, hecho de contar con los arreglos pregrabados,
pudieron encontrarse “peros” a su delicada actuación.
La
Buena Vida presentaron casi todas las canciones de su nuevo “Álbum”
(Sinnamon Records, 2003): “Lo Que Dicte El Corazón”,,
“Hh:mm:ss”, la preciosa “Rumbo A...”, o
las ya conocidas “Un Actor Mejicano” y “Los Planetas”
fueron algunas de las que sonaron. Pero no dejaron de complacer
a un excesivamente, en ocasiones, entregado público que pedía
incesantemente otras como “Magnesia” o “Guillermine”,
ambas ya en los bises.
Destacaron
algunas de sus mejores composiciones hasta la fecha, la mencionada
“Magnesia”, la más coreada “Qué
Nos Va A Pasar”, la reciente “Nada Debería Fallar”
o la emblemática “Malas Cosas Bien Dispuestas”,
donde la cotidianeidad de sus historias se puso en boca de todos
los asistentes.
La
Buena Vida son considerados uno de los grandes grupos del panorama
estatal y no les faltan motivos. Conciertos como éste son
suficientes.
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NACHO
VEGAS Y LAS ESFERAS INVISIBLES
Zaragoza, Sábado 15 de Noviembre de 2003
Sala La Casa Del Loco
La
segunda comparecencia de Nacho Vegas en solitario en Zaragoza se
mostraba como una cita ineludible en un sábado en el que
la lluvia parecía ya incansable sobre el asfalto. Atrás
quedaban los tiempos de “Seis Canciones Desde El Norte”,
donde contaba con la colaboración de Aroah y que había
supuesto su anterior visita a la ciudad. Era el turno ahora de lo
aristocrático de unas “Canciones Desde Palacio”.
Con
la ayuda de sus músicos habituales: Jairo Moreno (bajo),
Manu Molina (batería), e Iker Gonzalez (guitarra y teclado),
Nacho Vegas salió al escenario para abrir sus cajas de música
y hacerlas resonar. Y dicho y hecho
“Noches
Árticas”, primero de los temas de su segundo álbum
(“Cajas de música difíciles de parar”),
fue el encargado de abrir el recital. Comenzaba así un breve
recorrido por la ya extensa trayectoria del gijonés que le
llevaría a mostrar todas sus facetas conocidas.
Hubo
momentos para el recuerdo de algunos de sus primeros temas (“Al
Norte del Norte”, “El Ángel Simón”
en una curiosa versión) y presentó su mucho más
reciente “Canción de Palacio #7”, desplegando
así la alfombra roja y abriendo las puertas de la mansión.
No faltaron, por supuesto, sus ya habituales “En La Sed Mortal”
o “El Jardín de la Duermevela” que protagonizó,
en forma de bis y precedida por “La Canción de la Duermevela”
(más intensa que nunca), uno de los momentos más brillantes
del concierto. Pero el ex-Manta Ray sorprendió, sobre todo,
al interpretar “El Fulgor”, canción incluida
en el trabajo del mismo nombre del realizador Ramón Lluis
Bande.
Nacho
Vegas sigue afianzando su cada vez más amplio cancionero
y de paso aumentando su poder de convocatoria. Actuaciones como
esta son algunos de los motivos.
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