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Matt Elliott - The Mess We Made

MATT ELLIOTT - THE MESS WE MADE
(Domino - Everlasting, 2003)

Para los que, todavía cautivados por el embrujo de The Third Eye Foundation, temíamos lo peor tras las desesperantes noticias acerca de la depresión de Matt Elliott (la cual incluso lo llevó a plantearse abandonar el mundo de la música), el mero conocimiento de la aparición de “The Mess We Made”, supuso una más que esperanzadora noticia.

Y es que, el trabajo que el bristoliano venía desarrollando bajo ese sobrenombre hasta que “Little Lost Soul” supuso el finiquito del proyecto – pese a que poco después apareciera la recopilación de remezclas “I Poopoo In Your Juju” - resultaba realmente sobrecogedor. Desde el arrebato de cólera que supuso “Semtex” hasta el relajado, aunque no menos impactante, “Little Lost Soul”, tan solo transcurrieron cuatro años en los que la evolución de la música de Matt Elliott resultó realmente vertiginosa y atinada.

Tres años después, y pese a los difíciles momentos por los que el geniecillo que nos ocupa parece haber pasado, “The Mess We Made” se nos presentaba como un ineludible reencuentro con el que fuera el alumno más aventajado de la clase.

Con la capacidad de tocar la fibra sensible al oyente intacta, conservando ese toque mágico para el tratamiento de las voces, dejando la electrónica a un lado – tan solo aparece en algún que otro recoveco disperso como el tramo final del tema titular – y prosiguiendo con el camino iniciado en la apabullante remezcla de “La Dispute” del galo Yann Tiersen, Matt Elliott vuelve a presentársenos no un paso, sino un buen número de ellos, por delante de sus competidores (si es que hay algún contendiente).

Partiendo de una concepción minimalista, donde priman los silencios adornados con los más remotos sonidos, Elliott nos sirve en bandeja de plata cincuenta minutos capaces de desbaratar las previsiones del más pintado.

Mucho tiene que llover para que esto no se convierta en lo mejor del año con diferencia.

   

Royal City - Alone At The Microphone

ROYAL CITY - ALONE AT THE MICROPHONE
(Sinnamon Records, 2003)

Siempre es grato cuando, en uno de esos días de verano en que duermes con la ventana entreabierta, un disco cuya existencia desconocías hasta el momento se desliza silenciosamente al interior de tu habitación.

Muchas personas intentarían expulsarlo de su solitario refugio con las más diversas estratagemas, otras se limitarían a ignorarlo, pero a mí siempre me ha gustado tratar con un mimo especial a todos los visitantes de mi madriguera, intentar agasajarlos y posteriormente tratar de conocerlos.

Lo bonito de esta situación es que, en muchas ocasiones, ese disco, que un día fue un completo desconocido para ti, pasa a convertirse, cuando por fin consigues conocerlo y descubres las peculiaridades albergadas en su interior, en una más que agradable compañía.

Desde el fulgurante inicio que supone “Bad Luck”, un chispeante tema que, impulsado por el gratificante sonido de un banjo, conquista con su negativo estribillo, hasta un tramo final en el que “Rum Tobacco”, la composición más sobrecogedora del disco, termina por convencer a los más escépticos, nos encontramos con una obra que, desde la más pura cotidianeidad, engancha al oyente para no soltarle nunca más.

Es “Alone At The Microphone” un álbum lleno, ante todo, de grandes canciones, desarrolladas desde una concepción realmente pop, pero posteriormente conducidas por la banda liderada por Aaron Riches a un terreno totalmente deudor del folk-rock norteamericano.

Armados con instrumentos tan característicos de la Norteamérica más profunda como banjos, mandolinas o armónicas nos sirven, en este su segundo disco, composiciones tan rotundas como la inspiradísima “Spacy Basement” o la suculenta “Dank Is The Air Of Death And Loathing”, las cuales no tienen nada que envidiar a las de los que, con toda seguridad, sean sus referentes, los más que merecidamente respetados Smog, Will Oldham o Songs:Ohia.

El segundo disco de Royal City pide a gritos un poco de atención, os aseguro que la merece.

   

Damien Jurado - Holding His Breath

DAMIEN JURADO - HOLDING HIS BREATH
(Acuarela Discos, 2003)

A estas alturas, todo aquel que haya seguido un poco de cerca la prolífica carrera de Damien Jurado se habrá dado cuenta de que lo suyo es la regularidad, pero a un nivel más que notable. Escuchando sus discos queda patente la facilidad para traer al mundo canciones conmovedoras con la que este compositor de Seattle ha sido dotado.

Profundamente religioso y, adscrito por la prensa a una hipotética corriente denominada rock cristiano – etiqueta que tirará para atrás a más de uno – que lideraría junto a su amigo y colaborador David Bazan de los recomendables Pedro The Lion, seguramente, Damien piense que sus canciones, siempre de temática religiosa, surgen por inspiración divina o de algún modo similar.

Broten de un modo u otro, “Holding His Breath” supone una nueva y, de nuevo inspirada, entrega de ellas. Esta vez en un EP a través del sello Acuarela en el que nos encontramos con tres composiciones firmadas por él mismo y dos prestamos, “Butcher’s Boy” de Peggy Seeger y “Now You’re Swimming” de sus paisanos 764-HERO.

En dichas versiones Jurado demuestra un gusto exquisito (descubriéndonos dos interesantes proyectos hasta entonces desconocidos para nosotros) a la par que deja patente la suma facilidad con la que es capaz de llevar los originales a su terreno logrando que suenen completamente homogéneas con respecto al resto del EP.

En las tres canciones de su autoría nos encontramos con la preciosa y pegadiza “I Am The Greatest Of All Liars” que discurre dominada por una marcial percusión y unos delicados teclados, la acústica “Oh Death Art With Me” en la que mientras nos habla del diablo se nos presenta como un elegante trovador y finalmente “Big Let Down”, donde acompañado por la voz de Rosie Thomas pone la piel de gallina.

Una vez más Damien Jurado no pierde la inspiración y confirma que confiar en él es apostar por caballo ganador.

   

Tex La Homa - Dazzle Me With Transcience

TEX LA HOMA - DAZZLE ME WITH TRANSCIENCE
(Superglider Records, 2002)

Recientemente tuvimos el gusto de descubrir las buenas maneras de Tex La Homa a través de “Always”, un precioso tema incluido en la magnífica recopilación que es “A Moonpalace Records Compilation”.

Como no todos los días se descubren canciones como esa, no dudamos en seguir la pista a tan prometedor proyecto. Pronto recabamos más información, Tex La Homa es el proyecto en solitario de Matt Shaw, hasta el momento el que nos ocupa es su único disco (anteriormente hubo dos EP’s) y Superglider Records, el sello del propio Shaw, es el encargado de su edición en Europa.

En “Dazzle Me With Transience” él es el encargado de componer las canciones, interpretarlas, grabarlas y producirlas, y lo cierto es que el resultado da la sensación de estar realizado por una verdadera banda y no por un solitario hombre orquesta que ha conseguido confirmar todas las esperanzas que teníamos depositadas en su proyecto.

Desde “Something Good”, el primer tema del álbum y, posiblemente el mejor del mismo, nos queda bien claro que lo que aquí vamos a encontrar es una deliciosa mezcla de folk, shoegaze, space-rock y electrónica. En el que encontramos unas letras claramente inspiradas por las de Nick Drake, y un sonido entre el de Slowdive, Yo La Tengo o Hood.

Con el punto fuerte de unas voces que, dulcemente susurradas, arropan al oyente y unas melodías lentas y oscuras que se mueven entre la calidez de las guitarras y el frío de las programaciones, nos encontramos ante un disco de debut maduro e inteligente, que irradia honestidad hasta en su más remoto recoveco.

En esos momentos en los que deseamos ordenar nuestras confusas ideas, la escucha en soledad de “Dazzle me with Transcience” puede convertirse en el remedio perfecto.

   

Early Day Miners - Jefferson At Rest

EARLY DAY MINERS - JEFFERSON AT REST
(Secretly Canadian - Green Ufos, 2003)

Tercer álbum de la banda liderada por Daniel Burton, adorada por nosotros desde la publicación de la que hasta el momento consideramos su obra magna, “Let Us Garlands Bring”.

Lo cierto es que los de Bloomington emocionan aquí como ya lo hicieran con su segundo trabajo, pero, como suele pasar en estos casos, ya no nos encontramos con la sorpresa que hace poco más de un año supuso “Let Us Garlands Bring”.

Grabado de nuevo en directo en los estudios de Daniel Burton, ubicados en su propio domicilio, y con una duración perfecta, poco menos de cuarenta minutos que dejan al oyente ávido de más dardos hirientes directos a su corazón, “Jefferson At Rest” confirma que lo de su anterior álbum no fue fruto de la casualidad.

Ya desde “Wheeling”, el primer corte de los siete que componen el álbum, se aprecian cambios con respecto al sonido de su predecesor.

En primer lugar una mayor importancia de las guitarras que dejan en segundo plano a los violines, utilizados con la misma delicadeza que en su predecesor, tal y como reflejan temas como “McCalla”, y que eso sí, no restan protagonismo a la cálida voz de un Burton relajado que acaba adueñándose del disco.

Será ya en “New Holland” cuando descubramos otra de las novedades, la voz de Eric Houchin, que sabiamente volverá a cruzarse con la de su jefe en canciones como la sobrecogedora “Jefferson” o el hiriente “Cotillion”.

Early Day Miners vuelven a tocar la fibra sensible, esta vez desde una perspectiva más próxima a la de una banda de rock – dejan a un lado la instrumentación clásica para dar protagonismo a guitarra, bajo, batería - que nos hace esperar ansiosos a su próxima visita a España con motivo del Tanned Tin 2003.

   

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