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Baxter Dury - Len Parrot's Memorial Lift

BAXTER DURY - LEN PARROT'S MEMORIAL LIFT
(Rough Trade, 2002)

Retiro el celofán del disco con la intención de encontrar bajo él la clásica obra de un “hijo de”. En este caso, eso se traduciría en un punk escabroso pero literario en la onda del que su difunto progenitor practicó antaño, para que así, el único retoño del grandioso autor de Sex & Drugs & Rock’n’Roll, pasase a engrosar la extensa lista de estrepitosos fracasos de hijos de estrella. Pero esto no va con Baxter Dury.

Baxter Dury se desmarca al ofrecer una maravillosa recopilación de suaves y lisérgicos temas que te empujan a flotar en el Universo, rodeado de miles de estrellas. Y esto es, precisamente, lo que él ha hecho al dejarse acompañar de personajes tan ilustres como el ex miembro de Pulp Richard Hawley, Jason Hazeley de Ben & Jason, Damon Reece de Spiritualized-Lupine Howl, Adrian Utley y Geoff Barrow de Portishead o Andy Peace de Ultrasound.

El contenido del disco es un puñado de frágiles melodías de voz rota y envolvente que profundizan en la figura del intérprete y desgarran a cualquiera que sea el oyente. Y así encontramos como “Beneath The Underdog” es un tema de inmensa sensibilidad pero también un penetrante y larguísimo crescendo que incluye una sección de cuerda, “Auntie Jane” un pedazo de melancolía existencialista y “Oscar Brown” (de absoluta inspiración en la canción “Oh! Sweet Nuthin” de la Velvet Underground, de la que toma el estribillo modificando el personaje de la misma) cinco minutos de gloria épica. Tan sólo “Gingham Smalls”, el que, por otro lado, es también el tema más dispar del álbum, hereda la influencia vocal de su padre de una manera más estricta.

Y es que, en definitiva, “Len Parrot's Memorial Lift”, su carta de presentación tras el anterior “Oscar Brown EP”, es un delicadísimo disco de pop repleto de matices y, sus nueve canciones, pequeñas joyitas etéreas que parecen estar destinadas a desaparecer en el espacio tan lentamente que, cuando nos demos cuenta, estaremos dándole al Play una vez, y otra, y otra más...

   

Yo La Tengo - Summer Sun

YO LA TENGO - SUMMER SUN
(Matador - Everlasting, 2003)

Cualquier novedad discográfica por parte de la banda de Hoboken supone un soplo de aire fresco al viciado panorama musical que nos ha tocado respirar. Por suerte, el trío que nos ocupa es especialmente proclive a la publicación de nuevo material.

En los últimos meses, la banda nos ha mantenido entretenidos con una banda sonora de un documental (“The Sounds of the Sounds of Science”) y un EP de cuatro versiones del tema “Nuclear War” del nunca suficientemente ponderado Sun Ra (“Nuclear War EP”), pero ahora llega a nuestras manos el sucesor del fantástico “And Then Nothing Turned Itself Inside-Out” publicado en el ya lejano año 2000.

Pese a que, como comentábamos, se trata de un disco que aporta frescura, en él encontramos a unos Yo La Tengo en su madurez artística, practicando un sofisticado pop que los sitúa en otra esfera y siguiendo el camino marcado en anteriores entregas, el cual los aleja cada vez más del grupo de rock que fueron en sus inicios.

Cada vez más influenciados por el jazz (por algo versionan a Sun Ra), el pop experimental y el dream pop (esas voces...), Georgia, Ira y James entregan un disco formado por una intro casi-new wave (“Beach Party Tonight”), varios temas bañados en un elegante intimismo (“Nothing But You And Me”, “Season Of The Shark”, “Today is the Day”), otros tantos de un precioso pop de sintetizadores (“Little Eyes”), varias canciones inclasificables (“Georgia Vs. Yo La Tengo”) y una composición totalmente influida por un juguetón jazz (“Let’s Be Still”). Todo ello envuelto en una magnífica producción que hace, si cabe, más valioso el disco.

Resumiendo, Yo La Tengo siguen con su imparable suma y sigue y, por nuestro bien, confiamos en que tocados por esa varita mágica sigan eclipsando el panorama musical internacional durante muchos años.

   

Yakuzi - Yakuzi

YAKUZI - YAKUZI
(Pause Music, 2003)

El debut de Yakuzi es un cd homónimo de 33 minutos de duración donde nos introducen en su hipnótico mundo, además supone la presentación en sociedad del sello Pause Music, ya que se trata de su primera referencia (la segunda es “Times New Romance” el también primer álbum de Astronaut).

Es muy complicado definir con palabras el particular sonido de estos chicos de Durango, Bizkaia, si tuviera que compararlos con algún grupo creo que me decantaría por un lado por los nunca suficientemente ponderados Paperhouse y, por otro por los majestuosos My Bloody Valentine.

Y digo esto salvando las distancias ya que, si en momentos puntuales Yakuzi me remiten a los personales mundos de estos dos grupos, en otros me resultan totalmente originales y poseedores de un sonido propio.

El disco se abre con “Vittu”, un tema instrumental donde se mezcla la reverberación de las guitarras con el sonido del piano y de la flauta para, al final, derivar en una preciosa opera. A “Vittu” le sigue la preciosa “Aldapa Gora”, cantada en vasco y apoyada en un sonido prácticamente acústico es la canción que más evoca los melancólicos paisajes del slowcore de Paperhouse. Posteriormente, en “Ecastasic Electricity”, nos encontramos con un precioso desarrollo que alcanza su cenit cuando en su tramo final aparece una angelical voz infantil recitando unas palabras, tras ella “Cherigan’s Revange” nos recuerda a los mejores Red House Painters, esos que te transmiten su tristeza. “Yakuzi” se cierra con una acertada versión del “Sometimes” de My Bloody Valentine.

Esperamos nuevas noticias de este grupo que nos ha pillado totalmente por sorpresa y que tanto promete en tan solo media hora.

   

Songs: Ohia - Magnolia Electric Co.

SONGS: OHIA - MAGNOLIA ELECTRIC CO.
(Secretly Canadian - Green Ufos, 2003)

Nuestro entrecejo favorito continúa su prolífica actividad con “Magnolia Electric Co.”, el séptimo disco de una carrera que comenzó en el año 1996 con la publicación en el sello Palace de Will Oldham de un 7” llamado "Nor Cease Thou Never Now".

Después de “Didn’t It Rain”, llega el complicado momento de la publicación del disco posterior a lo que muchos consideran su obra maestra. En ocasiones muchos artistas se han visto abocados a la perdida de identidad o al fracaso tras un disco tan inmenso, quizás por la sensación de no ser capaces de mejorar su propio trabajo, pero, afortunadamente, no es el caso de nuestro querido Songs: Ohia.

“Magnolia Electric Co.”, quizá por la producción de Steve Albini, es, con diferencia, el álbum de Songs: Ohia en el que más da la sensación de que este proyecto es una auténtica banda, llegando al punto de que, en “Peoria Lunch Box Blues”, la voz al frente de la canción sea la de una resplandeciente Scout Niblet. En cualquier caso, personalmente creo, que una de las principales características de Songs: Ohia es la propia textura de la voz de Molina, así que, por una vez valga como experimento, pero, de aquí en adelante mejor no ceder dicho instrumento a otros artistas.

Para el que suscribe el mejor tema del disco es “Farewell Transmisión”, que es también el encargado de abrirlo, se trata del que quizá sea la canción más contundente de la carrera de Songs: Ohia y en él se puede observar toda la evolución de Jason Molina como letrista y compositor, además de comprobar la mayor implicación de la banda con el producto final.

En definitiva, Songs: Ohia conserva el listón a la altura habitual y, en este caso, eso siempre es una garantía.

   

Lisa Germano - Lullaby For Liquid Pig

 

 

 

LISA GERMANO - LULLABY FOR LIQUID PIG
(Ineffable, 2003)

Cinco años después de la publicación de su último disco “Slide” Lisa Germano nos entrega su sexto álbum de estudio. A lo largo de este paréntesis en su carrera la artista no ha estado quieta y a colaborado con una interminable lista de artistas tan dispares como Yann Tiersen, David Bowie, Sheryl Crow, Neil Finn, Howe Gelb o Ed Harcourt. Las obras de estos músicos se han visto embellecidas por la voz, el violín, el piano y el arpa de la Germano hasta el punto de no concebir algunas de sus canciones sin ella (como es el caso de Yann Tiersen).

Esta norteamericana, que comenzó su carrera en solitario pasados los treinta años, vuelve a poner a nuestro alcance con “Lullaby For Liquid Pig” un nuevo viaje a su onírico mundo.

Este personalísimo universo, para el que lo desconozca, puede describirse como un viaje al sueño más fantástico que se pueda imaginar, próximo a las aventuras de Alicia en el país de las maravillas o a las del Mago de Oz, pero dejando a un lado la ingenuidad de los personajes de estas historias y, sumergido en una estremecedora oscuridad que envuelve al oyente sin ni siquiera darse cuenta.

El título del disco,“Lullaby For Liquid Pig”, define muy bien lo que vamos a encontrar cuando lo coloquemos en el reproductor, preciosas canciones que dan la sensación al oyente de estar escuchando una nana, pero, como decíamos, más cercanas al propio mundo de los sueños que al real y rodeadas por unas tinieblas que intimidan.

Basándose en sus agraciadas cuerdas vocales nos presenta doce temas de una belleza espectacular, que a veces nos recuerdan a las cajas de música de Múm o del último disco de Bjork, pero que en otras ocasiones se salen por la tangente y rememoran el dreampop de los fabulosos Bedhead o a los mismísimos Cocteau Twins.

Por último decir que en el álbum colaboran el ex componente de Crowded House Neil Finn y el devaluado Johnny Marr, otrora miembro de The Smiths.

   
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