En medio del ambiente post-bélico que nos rodea, British Sea Power son unos guerrilleros que nunca han cumplido con el servicio militar, ni pretenden hacerlo. Unos libertarios, enfundados en uniformes de la Marina Británica, que planean, desde su cuartel general en Brighton, la ofensiva perfecta con que atacarnos a todos.

Batallan en un campo recientemente recuperado, y es que pertenecen a esa nueva hornada de grupos dirigidos por Ian Curtis que, allá donde esté, sirve de capo generacional. Bandas como Interpol (de quienes ejercen de teloneros), The Movies, Desert Hearts, o estos que nos ocupan, regeneran el sonido de Joy Division, y lo transforman en el gran-nuevo-movimiento del siglo XXI: el hype del momento. O quizás no.

Habiendo publicado muy recientemente su elepé de debut para Rough Trade Records (con distribución en España por Sinnamon), hablamos con Martín Noble, guitarrista de la banda, sobre esto y mucho más.

Vuestros uniformes de la Marina están en oposición con vuestras ideas pacifistas. Esta contradicción nos obliga a preguntaros sobre vuestras propias ideas, ¿Qué pensáis del mundo en el que vivimos?

Cuando empezamos, nos creamos nuestros propios uniformes –chaquetas de las Fuerzas del Aire y botones de la Marina. Eso suponía que podíamos hacernos trajes bien cortados por muy poco dinero y a la vez tener un pequeño gesto. Nosotros con uniformes somos como Freddie Mercury alistándose en el ejército.

Sobre el tema del mundo en que vivimos, es un mundo extraño. George Orwell decía que si el hombre no aprecia la tierra, la hierba y al sapo común, entonces qué futuro tendremos. Estamos de acuerdo con él. George Orwell también decía que a los perros, como a las personas, se les pueden enseñar trucos, y que ese día los perros saltarán y recogerán los palos incluso sin habérselo dicho.

¿Por qué decidisteis lucir uniformes militares sobre el escenario y en las fotos promocionales?

Para nosotros, decidirnos a llevar ropas militares viejas significó que estábamos “descargando” esas cosas – como cuando descargas un arma y la dejas fuera de servicio. Nosotros nos damos cuenta de que tenemos la oportunidad de hacer una declaración y decir algo con cada cosa que hacemos. Diseñamos las portadas de nuestros discos y hacemos nuestros propios vídeos. A pesar de que no es algo que expliquemos detalladamente. Como en cualquier arte, en el momento en que has descubierto el misterio, no queda ningún misterio y eso lo convierte en menos interesante. Imagina a William Blake o Wordsworth con un casco de hojalata. Sería como un militante pastoralista. Eso es lo que nosotros creemos que somos.

Vuestra música nos hace pensar que BSP tenéis dos caras: por un lado, una luminosa y relajada (“A Wooden Horse”, “A Lovely Day Tomorrow”, “Strange Communication”) y, por otro, una más salvaje (“Remember Me”, “The Spirit Of St. Louis”). Planeáis tener estas dos facetas o es el resultado de vuestras influencias?

Somos personas normales. Nos gusta gritar y ser ruidosos y perdernos en un mundo de excesiva adrenalina, pero también nos gusta la paz y la calma. Nos encantan los espacios abiertos y los montes y los ríos. No creo que sea algo raro tener una variedad expresiva.

Hablando de influencias, podemos señalar algunas principales en BSP: Joy Division y The Smiths. ¿Cuáles consideras vuestras influencias más importantes?

Lo más gracioso es que soy el único al que realmente le gustan Joy Division en la banda. Nosotros enumeraríamos como principales influencias a Pavement, Julian Cope, James Osterberg, Nick Drake, Talking Heads y Geoff Goddard. Creo que estamos igualmente influenciados por las montañas y la niebla que hay más allá del Golfo de Finlandia.

¿Qué piensas sobre el revival de Ian Curtis que estamos viviendo actualmente con grupos como Interpol, Desert Hearts o vosotros mismos?

Mientras la gente no lo desentierre o se suicide, está bien.

Os embarcasteis en la aventura de crear un sello y lanzar un single
(“Fear Of Drowning”) por vuestra cuenta. ¿Fue duro al principio?

No, nada en un grupo de rock puede ser descrito realmente como duro. Hay mucho trabajo que hacer, pero no es trabajo duro. Trabajar en un barco de arrastre en alta mar o supervisando monos en la selva es un trabajo duro. Formar parte de una banda de rock no es tan difícil. Incluso cargando la furgoneta o diseñando la portada de un disco, nos alegramos de hacer cosas por nosotros mismos.

Remember Me supuso un cambio: Rough Trade se interesó en la música de BSP y la prensa comenzó a hablar sobre vosotros. ¿Cómo recibisteis las noticias positivas de Rough Trade? ¿Qué opináis sobre el sello?

Teníamos una noche en un club de Brighton llamada “Club Sea Power”, donde teníamos cualquier cosa, desde cantantes de folk de 88 años a bandas revival de los 80s, discos de Elgar a New Order. Nosotros montábamos algo una vez al mes y Geoff Travis, el capo de Rough Trade, vino a vernos y nos ofreció un contrato en el acto. Rough Trade es algo raro y bonito. Las bandas siempre encuentran tiempo para quejarse sobre los sellos discográficos, pero a nosotros realmente nos gusta trabajar con Rough Trade. El señor Travis es un buen compañero. Su nombre tiene bastante de leyenda, pero él sigue trabajando. Cuando estuvimos en Francia, prendimos fuego al pelo de un empleado de Rough Trade y a ellos incluso no les importó. Las oficinas de Rough Trade son tranquilizadoramente caóticas y puedes tomar un buen empanada de patata y espinacas cruzando la calle.

Como nos habéis comentado, tocabais en Brighton en el llamado Club Sea Power, pero desde ese momento, comenzáis a viajar alrededor de toda Gran Bretaña y dar conciertos por todo el país. ¿Consideráis ése el preludio a vuestro desembarco en Europa?

Tocamos por toda Europa con Interpol. Son unos tíos geniales y una banda fantástica. Nos encantan las grandes y gruesas suelas que Carlos tiene en sus zapatos. Las necesita para soportar el peso de un genio. Hemos tocado dos veces en España hasta ahora, en Barcelona y en Bilbao. En especial para el concierto de Barcelona yo me había dejado crecer bigote – un tributo al gran Freddie Mercury.

En esa gira con Interpol, ¿cómo os recibió el público europeo? ¿Notáis diferencia entre el público británico y de otros países?

En Francia la gente saltaba y aplaudía mucho. En Alemania, sonreían y nos aclamaban. En España y Suecia, la gente nos daba las gracias. Alrededor de toda Europa tuvimos una respuesta fantástica. Nos sentimos libres. También es gratificante viajar por países y ciudades distintas. Estuvimos de muy buen humor. Subimos Montserrat cuando estuvimos en Barcelona. Una vez haces algo como eso, puedes pensar que es una buena oportunidad de que el concierto sea realmente bueno.

¿Cuándo tendremos la oportunidad de ver a BSP como las cabezas de un concierto en España?

Acabamos de lanzar nuestro primer disco, por ello, volveremos pronto a Europa a tocar las canciones nuevas para quien quiera oírlas. Esperamos volver a España en septiembre.

Acabáis de lanzar vuestro (tan esperado) álbum, “The Decline Of British Sea Power” (“La decadencia de BSP”). ¡Esperamos que sea sólo un nombre irónico! ¿Por qué decidisteis llamarlo así? ¿Se debe, quizá, a la expectación creada alrededor del grupo?

La idea de llamarnos British Sea Power estaba concebida para resultar a la vez divertidos y serios. Es un nombre con fuerza y ridículo, al mismo tiempo. Todas las bandas de rock deberían ser brillantes y ridículas. Simplemente mira a Iggy Pop. Si vives en el Reino Unido, no puedes evitar que se te hayan infundado ideas del mar y toda la historia que iba con él. La idea de British Sea Power es, a la vez, triste y mágica, trágica y sugerente. El título del álbum es simple una extensión de esa línea de pensamiento. Acabamos de hacer el mejor álbum de una banda británica de rock de los últimos tiempo. ¿Qué puede ser más asombroso que sugerir que una banda está en decadencia? Habrá mucho tiempo para decaer en el futuro, pero no ahora.
¿Qué están planeando hacer, en este momento o en el futuro, British Sea Power?

Yo querría ver un avetoro y una abubilla. Son dos especies de pájaros. ¿Los tenéis en España? La abubilla se encuentra en Europa, pero es muy escasa en el Reino Unido.
Hacer a la gente coger el autobús. Volver a dotar de faros a los fareros del Reino Unido. También estaremos de gira por el mundo y grabando nuestro segundo disco. El segundo disco será, por supuesto, el doble de bueno que el primero.
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